Si últimamente ves un bidón de acero con termómetro, tapa y ganchos con costillas colgando en vertical, no es postureo: es un cilindro peruano, también llamado barbacoa al barril. Está pegando fuerte por una razón simple: mantiene lo que nos gusta de la brasa (sabor, humo fino y ritual), pero lo empaqueta en una ejecución más limpia y más eficiente.
En este artículo vas a encontrar lo esencial para decidir si te encaja: qué es exactamente, cómo funciona, por qué se ha puesto de moda, qué cambia frente a una parrilla clásica, el truco del agua en la base, y dónde puedes conseguirlo en Madrid.
Qué es un cilindro peruano
Un cilindro peruano es una barbacoa tipo barril: un cilindro metálico para cocinar al carbón con tapa, termómetro y un sistema de ganchos para colgar piezas en vertical. Según el modelo, puede incluir parrilla removible para combinar cocción colgada y cocción horizontal.
La gracia está en que no necesitas manual para imaginarlo en marcha: metes brasa, cierras, controlas… y el barril hace el resto. No es “otra parrilla más”; es otra geometría, otro flujo de calor y otra forma de organizar el asado.
Cómo funciona de verdad: geometría, calor y orden
Una parrilla abierta te obliga a gestionar casi todo “a la vista”: llama, brasa, tiro, aire, zonas de calor… El barril, en cambio, te pone el control más servido. El cuerpo cerrado ayuda a sostener temperatura con más constancia y el sistema vertical te ordena el espacio.
Lo que define el formato “barril”
- Cocción vertical con ganchos: cuelgas piezas y el calor trabaja alrededor.
- Tapa y termómetro: lectura directa para cocinar con criterio, no solo con intuición.
- Parrilla removible (según modelo): para sumar juego horizontal cuando te interese.
- Kit orientado a uso real: elementos de manejo y seguridad pensados para no pelearte con el equipo.
El resultado es una sesión más “controlable”: menos estar corrigiendo todo el rato y más cocinar con ritmo.

Por qué están de moda el cilindro peruano
Hay tres motivos que explican por qué están entrando tan rápido en patios, terrazas y quedadas de fuego: limpieza, eficiencia y sensación de “equipo serio” sin curva de aprendizaje eterna.
Más limpio: menos humo en la experiencia
Este formato se mueve con un mensaje claro: cocinar al carbón con una experiencia más limpia y con bajo humo. Si tienes vecinos, terraza pequeña o simplemente no te apetece montar una nube cada vez que cocinas, este punto pesa.
Eficiencia de carbón: menos alimentar, más cocinar
Cuando el consumo es más eficiente, cambia tu sesión: dejas de estar pendiente de estar “dando de comer” al fuego constantemente. Cocinas más tiempo con menos interrupciones y con una temperatura más fácil de sostener.
Formato “listo para usar”
Los modelos suelen venir con lo que de verdad necesitas: ganchos, termómetro, elementos de manejo y, en algunos casos, parrilla removible. Eso hace que la experiencia sea más directa: control y seguridad de serie, sin inventos raros.
Agua en la base: el detalle que estabiliza la barbacoa al barril
En una barbacoa de barril puedes poner agua en la base. Es un gesto simple, pero muy útil para que la sesión se sienta más estable y fácil de gobernar, sobre todo cuando buscas constancia y quieres evitar que el calor se vuelva nervioso.
Cuándo tiene sentido usar agua
- Cuando quieres una cocción más constante durante tiempos largos.
- Cuando priorizas una experiencia más controlada y con menos correcciones.
- Cuando buscas mantener el ritmo de cocina sin sobresaltos.
No es un truco para “hacer magia”: es una ayuda práctica para que el barril trabaje más redondo.

Cómo cambia tu manera de hacer BBQ
El cilindro peruano no solo cambia el equipo; cambia la cabeza. Te obliga a pensar en vertical, a ordenar el asado y a cocinar con una lógica menos caótica.
Organización del espacio: vertical + (a veces) horizontal
El colgado te libera de la parrilla llena hasta arriba. Y si tu modelo permite parrilla removible, puedes combinar: piezas colgadas mientras rematas en parrilla verduras, panes o lo que te pida el momento.
Control de temperatura: menos “a ojo”
Con termómetro y cuerpo cerrado, el juego se vuelve más repetible. Cocinas mirando lectura y ajustando con calma. Eso reduce el clásico “hoy el fuego está raro” que te estropea el punto cuando el aire cambia o el carbón no se comporta igual.
Escalabilidad: tamaños para espacios reales
Este formato se plantea por tamaños y capacidades: desde opciones compactas para espacios pequeños hasta modelos pensados para grupos grandes. Esa escalabilidad es parte del encanto: puedes elegir por uso real, no por fantasía.
Resultado: una barbacoa que se siente menos como “pelearse con la brasa” y más como “dominar el punto”.
Steak and Beer: el barril en versión inox
Dentro de este concepto aparece Steak and Beer, que lo empuja como sistema de barbacoa al barril con un enfoque claro: facilidad de uso, baja humareda y eficiencia de carbón. El concepto se asocia a barriles de acero inoxidable 304 y a kits pensados para uso real (ganchos, termómetro y accesorios de manejo).
Aquí lo interesante no es el nombre, sino el enfoque: el barril no como capricho, sino como herramienta para cocinar al carbón con menos fricción.
Qué se cocina en un cilindro peruano y cómo encaja en una sesión real
El formato suele brillar con piezas que lucen colgadas y agradecen calor sostenido: costillas, cortes de cerdo, pollo… y, en general, todo lo que quieras cocinar con control sin estar “mareando” la pieza continuamente.
Dos formas de plantear la misma quedada
- Modo vertical: cuelgas piezas, sostienes temperatura y dejas que el sistema haga su trabajo.
- Modo mixto: combinas colgado y parrilla removible (si la tienes) para sumar guarniciones o remates.
No se trata de declarar la parrilla tradicional “muerta”. Se trata de tener otra herramienta que, cuando la sacas, hace que el día sea más fluido.
Dónde conseguirlos en Madrid: La Carbonería
Si estás en Madrid y quieres verlo o comprarlo con respaldo de tienda BBQ, el punto que se menciona es La Carbonería, donde aparece como marca en su catálogo online (Steak and Beer). Además, La Carbonería figura como punto/tienda en Madrid en el listado de la propia marca.
Guía rápida de compra: en qué fijarte antes de elegir tu cilindro peruano
Aquí es donde mucha gente se equivoca: compra por estética y luego no encaja en su realidad. Cuatro decisiones te ahorran arrepentimientos.
Tamaño y capacidad del cilindro peruano
Piensa en tus reuniones habituales. Un barril enorme en una terraza mínima es una mala idea, por muy bonito que sea. Mejor un tamaño que puedas mover, limpiar y usar a menudo.
Sistema de ganchos y manejo
El colgado es el corazón del formato. Si los ganchos y el manejo son cómodos, el barril se usa. Si te da pereza, se queda de adorno.
Lectura de temperatura
El termómetro no es un accesorio “para la foto”. Es tu referencia para repetir resultados. Si te gusta cocinar con control, lo vas a agradecer.
Opción de modo mixto en el cilindro peruano
Si te interesa cocinar también en horizontal, busca modelo con parrilla removible. No es obligatorio, pero amplía mucho el juego.
Conclusión: por qué el cilindro peruano no es una moda vacía
El cilindro peruano funciona porque no intenta reinventar el fuego: intenta hacerlo más fácil de ejecutar sin perder lo que nos engancha de la brasa. Ordena el asado, mejora el control y reduce fricción. Y cuando una herramienta te da resultado con menos lío, se queda.
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Preguntas frecuentes sobre el cilindro peruano
Es una barbacoa tipo barril para cocinar al carbón con tapa, termómetro y ganchos para colgar piezas en vertical. Según el modelo, puede incluir parrilla removible.
Porque mantiene el sabor y el ritual del carbón, pero con una experiencia más limpia y eficiente: menos humareda, consumo más contenido y control de temperatura más fácil de sostener.
Cambia la organización y el flujo de calor: cocina vertical con ganchos, más constancia y, en algunos modelos, posibilidad de combinar colgado con parrilla removible.
Sí. Poner agua en la base ayuda a que la sesión sea más estable y controlada, especialmente en cocciones largas o cuando buscas reducir correcciones y mantener un ritmo constante.
La Carbonería es el punto de venta en Madrid donde está disponible la marca Steak and Beer.











