Las barbacoas del mundo muestran cómo el fuego puede convertirse en identidad, tradición y manera de reunirse. En algunos lugares, cocinar a la brasa es casi una ceremonia: se cuida la madera, se respetan los tiempos y se comparte el ritual. Entre todos los paisajes de la parrilla global, hay cinco destinos donde el fuego es mucho más que un método: Texas, Argentina, Corea, Japón y Sudáfrica.
¿Por qué las barbacoas del mundo pueden considerarse una religión?
El fuego tiene un lenguaje universal. Une a personas, marca ritmos y crea comunidad. En los países donde las barbacoas del mundo son parte de la vida diaria, encender brasas significa mucho más que cocinar: significa estar juntos.
La tradición se transmite viendo, escuchando y tocando el fuego. Por eso cada destino tiene su propio modo de encender, esperar y servir.
Barbacoas del mundo: 5 destinos clave
Texas: la meca del ahumado
Texas es probablemente el destino más conocido dentro de las barbacoas del mundo. Aquí no se habla solo de asar: se habla de ahumar durante horas. La carne se transforma lentamente gracias a la madera de roble o pecán, que aporta aroma sin ocultar el sabor del corte.
Lo que define la barbacoa texana
- Brisket ahumado durante muchas horas.
- Sazonado sencillo: la técnica está en el control del fuego.
- Ahumadores enormes que funcionan día y noche.
- Filas de peregrinos para conseguir un plato perfecto.
Texas es paciencia, humo suave y respeto por el producto.
Argentina: el asado como identidad
En Argentina, una de las capitales de las barbacoas del mundo, el asado es parte de la vida cotidiana. La parrilla no solo cocina: convoca. Cada reunión gira en torno a ella.
Claves del fuego argentino
- Brasas tranquilas y constantes.
- Amplia variedad de cortes: tira de asado, vacío, entraña, chorizo…
- Tiempo sin prisas: el asado empieza mucho antes de servir.
- La figura del asador como maestro de la ceremonia.
Allí, el fuego une generaciones y se cuida con devoción.

Corea: barbacoa en el centro de la mesa
Corea demuestra que las barbacoas del mundo también pueden ser una experiencia de mesa compartida. Las parrillas coreanas permiten que cada comensal cocine su propia carne, creando un momento social único.
Rasgos del estilo coreano
- Cortes finos de carne, marinados o al natural.
- Parrillas integradas en la mesa.
- Acompañamientos abundantes (banchan).
- Bocados montados al momento.
En Corea, fuego y conversación van de la mano.
Japón: precisión en miniatura
Japón aporta una visión ultra precisa dentro de las barbacoas del mundo. Las parrillas de mesa tipo yakitori o los shichirin usan carbones limpios y se centran en piezas pequeñas cocinadas con detalle milimétrico.
Qué caracteriza la brasa japonesa
- Carbón de alta calidad como el binchotan.
- Piezas pequeñas: brochetas de pollo, pescado, verduras.
- Control exacto del calor.
- Sabor puro y técnica cuidada.
Es la barbacoa más minimalista y técnica del mundo.

Sudáfrica: braai como forma de celebrar
Sudáfrica vive el braai como un acontecimiento social. Es uno de los ejemplos más vibrantes dentro de las barbacoas del mundo: reúne familias enteras sin importar la ocasión.
Rasgos del braai sudafricano
- Leña y carbón de diferentes maderas locales.
- Variedad enorme de carnes, aves y pescados.
- Reuniones largas, donde el fuego marca el ritmo.
- Identidad multicultural unida por las brasas.
El braai convierte cualquier día en una celebración.
¿Qué tienen en común estas barbacoas del mundo?
A pesar de la distancia cultural, todos estos destinos comparten tres pilares:
- Tiempo: cada estilo exige paciencia.
- Producto: se respeta y se cocina como protagonista.
- Comunidad: el fuego siempre implica reunión.
Viajar por estas barbacoas del mundo es descubrir que el fuego, en cualquier idioma, significa lo mismo: tradición, técnica y mesa llena.
Aprenda más sobre el mundo de la BBQ
Preguntas frecuentes sobre las barbacoas del mundo
Se dice que el fuego es “religión” cuando la barbacoa forma parte de la identidad del lugar: marca reuniones, celebra momentos importantes y se vive como un ritual que se repite generación tras generación.
Texas es referencia por su barbacoa ahumada a baja temperatura. El brisket y otros cortes se cocinan durante horas con maderas como roble o pecán, buscando una carne muy tierna y llena de sabor.
En Argentina el asado es una reunión social, no solo una comida. La parrilla se llena de distintos cortes, las brasas se cuidan sin prisas y la figura del asador tiene un papel central en el encuentro.
La barbacoa coreana se cocina en el centro de la mesa. Se usan cortes finos de carne, acompañados de muchas guarniciones, y cada comensal participa en la cocción mientras come y conversa.
La parrilla japonesa destaca por la precisión. Se utilizan parrillas pequeñas y carbón de alta calidad para cocinar piezas reducidas, como brochetas, con un control muy cuidadoso del calor y del punto.
El braai es la forma sudafricana de vivir la barbacoa. Reúne a familiares y amigos alrededor del fuego, con una gran variedad de carnes, aves y pescados, y convierte la parrilla en el centro de la celebración.
Todas comparten tres ideas: el fuego necesita tiempo, el producto se respeta como protagonista y la barbacoa sirve para reunir a la gente en torno a una mesa.
Porque conocer cómo se cocina con fuego en otros países inspira nuevas recetas, técnicas y formas de disfrutar la parrilla, enriqueciendo la experiencia de cualquier aficionado a la barbacoa.










