Si eres de los que piensa que el mundo de la barbacoa ya estaba inventado, es probable que te hayas perdido la última revolución que ha llegado a nuestras brasas. No es una parrilla nueva, ni un combustible revolucionario, sino algo mucho más sencillo y, a la vez, brillante: un ladrillo. Pero no te confundas, Bricknic no es un bloque de construcción convencional, sino una herramienta de cocina versátil fabricada en arcilla, diseñada para sacar el máximo partido al calor, ya sea en tu barbacoa de carbón o en el horno de casa.
¿Qué es exactamente Bricknic?
En esencia, el Bricknic es un bloque de arcilla diseñado para utilizarse tanto abierto como cerrado, lo que abre un abanico de posibilidades técnicas impresionante: puedes hornear, cocer al vapor, freír o simplemente asar.
Al estar fabricado en arcilla, Bricknic posee una inercia térmica envidiable. Este material es capaz de absorber el calor del fuego y liberarlo de forma lenta y constante, evitando los picos de temperatura que suelen quemar el exterior y dejar crudo el interior. Además, su porosidad natural permite que los alimentos se cocinen en su propio jugo, creando un microclima en el que los sabores se concentran de forma limpia y honesta.

Versatilidad en el plato
¿Qué puedes cocinar con él? Casi cualquier cosa que te propongas. Desde clásicos como un pisto manchego, donde los vegetales se funden lentamente, hasta panes artesanales, pescados delicados o alcachofas asadas. Al tratarse de un recipiente cerrado, es ideal para carnes que requieren una cocción uniforme, permitiendo que las fibras se ablanden sin perder ni un ápice de su esencia.
Eso sí, ten en cuenta que al manipular este ladrillo de arcilla sobre la parrilla, debes utilizar guantes ignífugos.
Bricknic llega a España
Si te preguntas dónde puedes hacerte con uno, no hace falta que busques en tiendas internacionales. Este sistema ha aterrizado en España de la mano de La Carbonería, especialistas en el mundo del fuego y los accesorios de calidad. En su catálogo puedes encontrar varias opciones, desde el modelo en arcilla natural hasta versiones en color negro, e incluso un formato «mini» para preparaciones más pequeñas.
Tanto si buscas profundizar en el arte de la cocina a baja temperatura como si quieres experimentar con nuevas texturas en tu próximo encuentro con amigos, el Bricknic es esa pieza de artesanía técnica que, una vez que pruebas, se convierte en un imprescindible de tu kit de barbacoa.
Si pasas por Madrid, puedes verlos de cerca en la tienda de La Carbonería, donde el equipo te explicará cómo integrar este bloque de arcilla en tu rutina de brasa. Al final del día, cocinar es eso: experimentar, probar y, sobre todo, disfrutar. Y con el Bricknic, esa experiencia se vuelve mucho más interesante.

Mantenimiento: Cómo cuidar tu Bricknic para que dure toda la vida
Siendo un utensilio de arcilla natural, el Bricknic requiere un trato ligeramente distinto al acero o al hierro fundido. No es difícil, pero sí exige ser metódico.
1. La primera puesta a punto
Aunque los Bricknic llegan listos para usar, no está de más realizar una primera cocción suave. Antes de estrenarlo con un fuego potente, lávalo solo con agua (evita el jabón, ya que la arcilla es porosa y puede absorber aromas químicos) y déjalo secar perfectamente. Después, úsalo en una primera sesión de brasas indirectas a temperatura media. Esto ayudará a que la estructura de la arcilla se asiente y se vaya creando una pequeña capa protectora natural con los aceites de los alimentos.
2. Limpieza tras la brasa
Al terminar de cocinar:
- Nunca sumerjas el ladrillo caliente en agua fría. El choque térmico puede fracturar la arcilla al instante. Deja que se enfríe de forma natural sobre la parrilla o en una superficie resistente al calor.
- Limpieza básica: Una vez frío, retira los restos de comida con un cepillo de cerdas suaves o una esponja. Si hay restos pegados, utiliza agua tibia y un estropajo suave.
- Secado total: La arcilla debe estar completamente seca antes de guardarla. Si la guardas con humedad, corres el riesgo de que aparezcan hongos o que la estructura se debilite. Déjala secar al aire en un lugar ventilado durante 24 horas antes de guardarla en su caja o alacena.
3. Gestión de la grasa
Lo mejor del Bricknic es que se va «curando» con el uso, similar a una parrilla de hierro. Con el tiempo, los poros de la arcilla se irán sellando con las grasas naturales de las carnes y vegetales que cocines, lo que hará que cada vez sea más antiadherente y dé más sabor a tus recetas. ¡No intentes dejarlo como nuevo después de cada uso! Un poco de pátina oscura es señal de un buen cocinero.
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Preguntas frecuentes sobre Bricknic
Es un ladrillo o recipiente de arcilla pensado para cocinar sobre brasas o en horno, abierto o cerrado.
Para verduras, panes, pescados, guisos cortos o carnes que agradecen una cocción más uniforme y menos agresiva.
No. Funciona con una lógica distinta y tiene más sentido como complemento que como reemplazo de la parrilla abierta.
Absorbe calor y lo libera de forma lenta y constante, ayudando a evitar picos bruscos de temperatura.
Cuando esté completamente frío, con agua tibia y utensilios suaves, asegurándote después de secarlo del todo antes de guardarlo.








